Un empleado registra su entrada, pero olvida fichar la salida. Días después, el administrador descubre que la jornada sigue abierta. ¿Debe dejarla así? ¿Puede añadir la hora real? ¿Basta con escribir un comentario explicando el olvido?
La rectificación de fichajes permite abordar estos errores, pero debe hacerse con cuidado: el objetivo es documentar el tiempo realmente trabajado y conservar la información necesaria para entender qué ocurrió.

Una incidencia no debería resolverse borrando el error ni introduciendo automáticamente el horario que figuraba en el turno.
Índice de contenidos
- ¿Se puede rectificar un fichaje?
- Qué significa conservar la trazabilidad.
- Cómo gestionar una rectificación paso a paso.
- ¿Sirve un comentario administrativo?
- Ejemplo práctico de una salida olvidada.
- ¿La rectificación evita una sanción?
- Cómo organizar la gestión de incidencias.
1. ¿Se puede rectificar un fichaje?
El artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores establece que la empresa debe garantizar un registro diario que incluya el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de cada persona trabajadora. También exige conservar los registros durante cuatro años y mantenerlos disponibles para las personas trabajadoras, sus representantes y la Inspección de Trabajo.
Este precepto no establece una prohibición absoluta de rectificar errores ni define un formulario general para hacerlo.
Además, la protección de datos reconoce el derecho a rectificar datos personales inexactos. Ese derecho no permite inventar horarios ni sustituye las obligaciones laborales de registro.
La cuestión es cómo se documenta la rectificación y qué información permite justificarla.
No es lo mismo incorporar una hora de salida contrastada, dejando constancia de su origen, que sustituir una salida real para hacerla coincidir con el horario contratado.
2. Qué significa conservar la trazabilidad
La trazabilidad permite reconstruir la historia de un registro: qué se anotó inicialmente, qué incidencia se detectó y qué actuaciones se realizaron después.
Un procedimiento recomendable debería permitir conocer:
- El fichaje original y el dato que faltaba o era incorrecto.
- La jornada a la que afecta la incidencia.
- La información aportada para aclararla.
- La persona que solicita y la que realiza la rectificación.
- La fecha y el motivo de la actuación.
- El resultado y las posibles discrepancias.
Estos elementos son una recomendación práctica para documentar las rectificaciones. No constituyen una lista de campos exigida literalmente por el artículo 34.9.
La fecha de la jornada y la fecha de su rectificación deben distinguirse. Si una salida del lunes se documenta el jueves, debe poder conocerse esa circunstancia.
3. Cómo gestionar una rectificación paso a paso
Detectar y conservar la incidencia
Identifica el registro afectado: una salida ausente, un fichaje duplicado o una hora que la persona trabajadora considera incorrecta.
Conserva la información original antes de realizar cualquier actuación.
Solicitar información al empleado
Pide que indique qué ocurrió y cuál fue el horario realmente realizado.
Una solicitud concreta facilita la respuesta:
“Tu jornada del 14 de octubre figura sin salida. Indica a qué hora finalizaste y si realizaste alguna pausa que no aparezca registrada”.
Contrastar la información disponible
Según la actividad, pueden existir partes de trabajo, servicios realizados u otros documentos que ayuden a aclarar el horario.
Estas evidencias deben valorarse con prudencia. Una cita en la agenda no demuestra por sí sola el final de la jornada, y el último correo enviado tampoco acredita necesariamente la hora de salida.
El horario planificado puede aportar contexto, pero no prueba que se haya cumplido exactamente.
Documentar la rectificación
Cuando exista información suficiente, incorpora el dato rectificado mediante un procedimiento que conserve su relación con el registro original.
Debe poder distinguirse un fichaje realizado en el momento de una anotación incorporada posteriormente.
Comunicar el resultado
Es recomendable que el empleado pueda conocer la rectificación y confirmar la información aportada o expresar su discrepancia.
Si no puede determinarse la hora real, deja constancia de lo que falta por aclarar. Introducir una hora sin fundamento no resuelve la incertidumbre.
4. ¿Sirve un comentario administrativo?
Sí. Un comentario administrativo puede documentar una incidencia y, cuando contiene información suficiente, dejar constancia del horario real que no quedó registrado, conservando el fichaje original.
Su utilidad depende del contenido, de cómo se haya obtenido la información y de que la anotación permanezca vinculada a la jornada afectada.
No todos los comentarios aportan lo mismo
| Comentario | Qué aporta |
|---|---|
| «Olvidó fichar». | Describe el motivo, pero no indica cuándo terminó la jornada. |
| «Solicitada aclaración al empleado el 16 de octubre». | Documenta el seguimiento; la incidencia sigue pendiente. |
| «Olvidó fichar; terminó a las 18:05 h». | Aporta una hora de salida, pero no explica quién la comunica ni cómo se ha comprobado. |
| «El empleado comunica que finalizó a las 18:05 h; confirmación archivada». | Identifica el origen de la información y la evidencia conservada para documentar la salida. |
Añadir una hora concreta mejora la anotación, pero esa hora debe tener fundamento. No debería utilizarse automáticamente la salida prevista en el turno ni introducir una hora aproximada como si estuviera comprobada.
Qué conviene incluir en la anotación
Para que el comentario permita entender lo ocurrido, es recomendable recoger:
- La jornada afectada: fecha y fichaje al que corresponde.
- La incidencia: salida olvidada, entrada incorrecta o fichaje duplicado, por ejemplo.
- El dato aclarado: hora real de entrada o salida y, cuando corresponda, las pausas.
- El origen de la información: comunicación del empleado o comprobación del responsable.
- La evidencia disponible: confirmación escrita, parte de trabajo u otra documentación pertinente.
- El autor y la fecha de la anotación: preferiblemente registrados automáticamente por el sistema.
Estos elementos son recomendaciones para mejorar la documentación y la trazabilidad; no constituyen un formulario impuesto literalmente por el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores.
Un ejemplo sería:
Jornada del 19/10/2026: salida no registrada. El empleado comunica el 20/10/2026 que finalizó su jornada a las 18:05 h. Confirmación escrita conservada junto a la incidencia. Anotación realizada por [nombre del administrador] el 20/10/2026.
Si existe una discrepancia sobre la hora o no puede comprobarse, también debe dejarse constancia. La anotación debe reflejar la información disponible y su grado de certeza.
¿El comentario completa la incidencia o hace falta otra actuación?
Hay que distinguir entre documentar la hora que faltaba y regularizar cómo se refleja la jornada en el sistema.
Una anotación suficientemente concreta puede formar parte de la subsanación documental sin sobrescribir el fichaje original. Sin embargo, si el sistema mantiene la jornada abierta o calcula una duración incorrecta, el comentario no resuelve por sí solo ese cálculo.
En ese caso, conviene que el registro y sus informes permitan consultar conjuntamente:
- El fichaje original.
- La aclaración o rectificación posterior.
- El horario y la duración resultantes, cuando puedan determinarse.
- El historial de las actuaciones realizadas.
La anotación debería acompañar al registro cuando se consulte o exporte. Si los comentarios pueden editarse, es recomendable conservar sus versiones, autores y fechas para evitar que se pierda la explicación inicial.
¿Sirve para evitar una sanción?
El comentario puede aportar evidencia de que la empresa detectó y gestionó la incidencia, pero no garantiza evitar una sanción.
Su valor dependerá de la fiabilidad de la información, de las actuaciones realizadas y del conjunto de los registros. Una explicación concreta y respaldada resulta más útil que una nota genérica, pero no sustituye la obligación empresarial de garantizar el registro diario ni soluciona una acumulación de jornadas incompletas sin seguimiento.
5. Ejemplo práctico de una salida olvidada
Imaginemos una empresa de mantenimiento en la que un técnico ficha su entrada a las 08:03 y olvida registrar la salida.
Al día siguiente, el responsable detecta la incidencia. El técnico comunica que terminó a las 16:35 y aporta su parte de trabajo. Tras revisar la información disponible, se documenta la rectificación.
El historial podría recoger:
- Registro original: entrada a las 08:03, sin salida.
- Incidencia: olvido de fichaje de salida.
- Información recibida: el empleado declara finalización a las 16:35.
- Comprobación: parte de trabajo revisado.
- Actuación: salida incorporada como rectificación posterior.
- Autor y fecha: identificación de quien realiza la actuación y momento en que se registra.
Las pausas y el tiempo efectivo deberán tratarse según lo que realmente ocurrió y las reglas aplicables.
Si el fichaje llevaba semanas abierto, cerrarlo en el momento de detectarlo tampoco reconstruiría por sí mismo las jornadas anteriores. Habría que revisar los días afectados individualmente.
6. ¿La rectificación evita una sanción?
No existe una garantía automática de evitar una sanción por añadir un comentario o rectificar un registro.
Una rectificación documentada puede contribuir a explicar una incidencia y las actuaciones realizadas por la empresa. Su valoración dependerá de los hechos, de las pruebas y del conjunto del sistema de registro.
La obligación empresarial de garantizar el registro permanece. También debe distinguirse entre un olvido puntual atendido con rapidez y una acumulación de jornadas incompletas sin seguimiento.
Corregir una incidencia no elimina el retraso con el que se detectó ni demuestra, por sí solo, que el resto de los registros sean correctos.
Si ya has recibido un requerimiento, consulta nuestra guía sobre qué hacer cuando la Inspección de Trabajo solicita los fichajes.
7. Cómo organizar la gestión de incidencias
Para una pequeña empresa, resulta útil establecer una rutina sencilla:
- Designar quién revisa las incidencias.
- Revisar con frecuencia las jornadas abiertas y los registros incompletos.
- Informar a la plantilla de cómo comunicar errores.
- Solicitar aclaraciones cuanto antes.
- Conservar las actuaciones y documentos vinculados.
- Comprobar que los informes distinguen las rectificaciones posteriores.
Para entender cómo integrar esta revisión en el funcionamiento de una pequeña empresa, consulta nuestro artículo sobre la importancia del fichaje horario en las pymes
El artículo 34.9 no obliga expresamente a crear un puesto específico para esta tarea. Asignar un responsable es una medida organizativa recomendable para que las incidencias no queden pendientes indefinidamente.
Cómo puede ayudarte Fichalia
Fichalia dispone de un campo de comentario administrativo en el que el administrador puede añadir anotaciones sobre las incidencias de fichaje.
Este espacio puede utilizarse para dejar constancia de las aclaraciones solicitadas, la información recibida y las actuaciones pendientes. Su valor aumenta cuando las anotaciones son concretas y están vinculadas al registro correspondiente.
Cuando sea necesario rectificar una jornada, la empresa deberá seguir un procedimiento documentado que permita conservar el registro original y justificar la actuación realizada.
¿Quieres organizar mejor la revisión de los fichajes de tu equipo? Solicita una demo de Fichalia y conoce cómo gestionar el seguimiento de las incidencias.